Una semana a la moda

Una semana a la moda

Estando en mi oficina trabajando en diversas materias propias de mis funciones me llegan tres invitaciones dobles para el evento Santiago Fashion Week, lo primero que pienso es “oh qué entretenido suena para poder ver las tendencias nacionales”, lo segundo fue pensar en quién me acompañará las tres jornadas, y revisando mi gran prontuario de amigos y amigas interesados en ir, es que decido rápidamente y les pregunto por whatsapp a mis posibles acompañantes, l@s que aceptan felices.

Día 1

Salgo de la oficina corriendo a las 17:45 a mi departamento para cambiarme de ropa y poder vestirme lo más adecuado al fashion evento, y claro, como tampoco tengo un conocimiento acabado en la materia debía resolver lo más ad hoc posible, y termino sintiéndome muy cómodo con un pantalón de mezclilla azul oscuro, polera negra, zapatos negros y chaqueta de vestir color gris con diseño de reptil; paso a buscar a mi compañera de lunes (la cual se ve guapísima) y nos vamos a Centro Parque en el Parque Araucano, llegamos y validamos nuestras entradas, donde nos colocan unas pulseras con ubicación en segunda fila, nos fotografiamos y vimos a muchas celebridades y personas de la farándula televisiva criolla,  interesada en la moda nacional (creo yo).

A nivel de producción pudimos notar ciertas descoordinaciones, por ejemplo al entregar mayor cantidad de numeraciones, que sillas disponibles y debiéndonos quedar de pie, como muchas otras personas que contaban con su pulsera para disfrutar del espectáculo sentados. Pese a esto, habían colecciones bastante interesantes, pero con intermedios bastante prolongados entre muestra y muestra.

Cerca de las 22:00 horas hizo su presentación el destacado diseñador nacional Paulo Méndez, y bueno, a pesar de que l@s modelos ya a esas alturas lucían bastante agotados, realizaron un espectáculo de calidad y vanguardia, donde predominaron diseños innovadores, con una estética bastante transgresora y atractiva, donde me hizo pensar en la estética del grupo musical sudafricano Die Antwoord (para mí, lo mejor de las jornadas). Al término de la presentación de Paulo y ya un tanto agotados, pero satisfechos con la última colección presentada, nos fuimos a nuestros hogares comentando la pasarela y revisando las fotografías que capturamos con nuestros teléfonos celulares.

Tomamos en Apoquindo frente al faro del Apumanque una micro que nos llevara ciudad abajo, en la micro parecíamos celebridades por nuestras pintas y ya no sabíamos si nos sentíamos glamurosos o ridículos. Mi acompañante se baja en Providencia, justo en la puerta de su edificio (que suerte) y yo continúo mi viaje esperando llegar a mi destino, una estación de metro más “abajo” de Plaza Italia, aprieto el botón del timbre de la ruidosa micro (sonaban los vidrios, las puertas, las ruedas, las luces, los fierros, todo…), y lo único que no sonaba era el toqueteado timbre, no me quedó otra alternativa que “LA PUERTAAAA POR FAVOR”, si no gritaba no tenía idea dónde me podría dejar el abusado Transantiago, me bajé y caminé dos minutos, hasta que por fin me sacaba y colgaba la ropa dejando de sentirme el glamuroso invitado y me ducho para dormir, porque al otro día volvía a las nueve de la mañana, volvía a ser un esclavo, pero agradecido trabajador del arte.

 

Día 2

Nuevamente corriendo me voy de la oficina a mi departamento, ya no como el lunes, que corrí un cuarto para las seis de la tarde, sino que diez para las siete, ya era muy tarde. Llegué a mi departamento y mientras me desvisto para poder bañarme, envío mensajes de whatsapp a la diseñadora Valentina Rosende, con quien iría a esta segunda jornada, y además quien me vestiría con ropas de su colección Tragamundos (www.valentinarosende.cl). Le explico que estoy un poco atrasado y que me espere solo unos minutos, corro al metro para juntarme con ella y pasar a buscar a las otras dos personajes con quienes iríamos.

Como a las 19:30 nos subimos a un vagón repleto en el metro, donde ya hablábamos expectantes de qué pasaría en este día, mientras la gente a nuestro alrededor (creo yo, sin importarles mucho) nos miraban demasiado, nos bajamos en la estación del metro correspondiente para hacer la segunda recogida de personajes con quienes iríamos, ya sabiendo que estábamos muy atrasados, pregunto al conserje y me dice “no, no la he visto volver, salió con otra amiga y no han vuelto”, en ese momento me sentí preocupado y uuultra atrasado, la llamo y me dice “wooow, estoy super atrasada comprando en la verdulería, espéranos ahí que corremos”, le cuento a Valentina Rosende y mientras esperábamos, hablábamos del fin de semana largo que se venía y de lo guapos que nos sentíamos (frivolidad encendida). Como a los siete minutos llegan cargadas de bolsas de la verdulería y les ayudamos para agilizar la tarea que nos convocaba, afortunadamente la parada en el departamento no fue más de 15 minutos, bajamos y nos subimos al auto de una de ellas y entre risas tomamos la avenida Santa María ahorrándonos el inmenso taco que a esa hora colapsaba las principales arterias capitalinas, llegamos en aproximadamente 17 minutos al Parque Araucano donde estacionamos y entramos rápidamente.

Esta vez comenzaba la primera muestra justo cuando llegamos, ufff (pensé) esto va a ser igual que ayer (por el sentido de la organización), afortunadamente en el primer entretiempo subimos a la terraza a fumar y me llama a mi celular otra de mis grandes amigas, quien estaba ayudando tras bambalinas al diseñador nacional ganador del prestigioso concurso Project Runway Latinoamérica, Matías Hernán. Comentamos lo que pasaba esa noches, que era muy similar a la primera jornada en cuanto a la producción general del evento y esperábamos ansiosos a que Matías presentara su colección, claro que fuimos sorprendidos cuando como broche de oro cerró la segunda jornada, con su colección muy atrevida, pero a la vez elegante, todas las miradas más toda la prensa y todos los aplausos fueron para él, escuchaba los comentarios a mi alrededor que había vestido y cerrado la noche con sensualidad y glamour, algo clásico de sus colecciones. En lo personal destaco dos modelos que llamaron completamente mi atención, el primero un vestido negro que mostraba tanto una de las piernas como en sentido opuesto el abdomen y partía desde el busto creando un efecto ondular, el segundo un glamuroso y sensual vestido rojo modelado espectacularmente por la actriz nacional Isidora Urrejola que producía un efecto de sirena.

Nos fuimos tras bambalinas para saludar a Matías y su equipo por todo el trabajo y bueno, entre modelos que se cruzaban de un lado a otro, gente que entraba para saludar al diseñador, muchas fotografías, gente, gente y más gente, acordamos salir de ahí y esperarlo junto a su equipo afuera cuando estuvieran más tranquilos y relajados. Salimos para subirnos al auto, mientras se hacían las coordinaciones por teléfono de dónde sería la junta, finalmente llegamos a un hermoso departamento-estudio en Parque Bustamante, donde había diseñadores, fotógrafos, modelos, invitados como yo y mucha buena onda. Cuando el reloj avanzaba cerca de las 2 de la mañana, yo pensaba en mi horario de oficina del próximo día y mi cuerpo exigía un descanso, abrazamos a los personajes y nos despedimos de todos esperando verles la jornada final del día miércoles. Cuando salí me sentí como en estado de zombie, con algunas copas en el cuerpo y desesperación por llegar a mi cama…Zzz.

IMG-20150520-WA0062

Día 3 (jornada final)

A la persona que había invitado no puede ir y me quedo con una entrada para el desfile más la fiesta, comienzo a whatsappear hasta que un amigo me dice “si, genial vamos” y le escribo “dale, nos juntamos a las ocho que estoy medio atrasado” y me dice “ya genial, yo termino unos trabajos en la agencia y vamos”, por suerte se me ocurre llamar a las ocho antes de salir, mi amigo estaba súper atrasado con su pega y me dice que nos juntemos en metro Los Leones a las ocho y media, accedo y le digo que es mejor, así no salgo corriendo, ya a esas alturas mi cuerpo sentía el cansancio de lunes y martes de oficina, más las dos jornadas del SFW. Llego a la estación de metro acordada y llamo para avisar, me dice que está atrasado y que lo espere hasta las nueve, llegaron las nueve, las nueve y cuarto, las nueve y media, un cuarto para las diez, las DIEZ! y mi amigo no aparecía, lo llamo ya con ganas de volver a mi departamento y me dice que ya está saliendo al metro, “por fin” pienso, pasó media hora más cuando llegó, igual lo entendí y le dije “amigo debemos tomar una decisión ¿vamos o no vamos?” y me responde “si, claro que vamos, por último llegamos a la fiesta”, bajamos al andén del metro con dirección a Manquehue para poder llegar por último a la fiesta, bajamos en Manquehue y me dice “amigo debo cambiarme de ropa” y de pronto en plena calle en un costado a un gimnasio se empieza a cambiar de ropa (hay que señalar que era una noche muy muy helada), se acerca una señora con cara de ¿qué es esto? Y pregunta “¿se está cambiando de ropa?” a lo cual respondo de manera afirmativa a lo que sus impactados ojos estaban viendo, una vez listo mi amigo partimos a disfrutar de la última jornada, llegamos y nos encontramos con un amigo de fuera de Santiago, quien me dice que es mejor no quedarse en la fiesta fashion y que nos fueramos a barrio Bellavista luego de la presentacón del último diseñador, yo le respondí que todo dependería de cómo estuviera todo.

Comenzó el plato fuerte de la jornada y cierre de la versión de la semana de la moda en nuestro bizarro pero querido Santiago, la colección del diseñador Claudio Mancilla, que estaba cargada al negro en sus creaciones, pero con toques bastantes futuristas, la elegancia y el glamour fueron protagonistas en su colección. De todas maneras sin ser el experto fashion, sino que a través de mi propia experiencia, mis expectativas fueron más altas de todo el evento y ya en la tercera jornada las y los modelos parecían bastante más agotados, independiente de esto, debo decir que fue una experiencia que me llevó por distintos momentos anecdóticos y entretenidos, hubiera esperado ver a una Renata Ruiz quizás en la pasarela, más que verla haciendo notas frente a las cámaras, aunque su trabajo televisivo y radial también es de calidad, como cuando modela.

Terminado todo, con mi amigo fuimos al baño y lamentablemente sufrió una experiencia que quizás no hubiera querido, al ver a una persona que lo dejó en otro estado, más bien como descolocado. Yo, a esas alturas debía comenzar mi fin de semana largo y fuimos a encontrarnos con ese amigo de fuera de Santiago que quería ir a Bellavista, mi amigo desistió por otros compromisos y quizás además porque ya su estado de ánimo había cambiado. En mi estado de celebración me fui a Bellavista a bailar y lucir mi tenida animal print de la tercera y última jornada del evento de la moda, esperamos unos minutos mientras nos encontrábamos con otros amigos que habían llegado a Santiago por el fin de semana largo y entramos a un local a bailar… Solo diré para culminar que esa noche Santiago Fashion Week, el par de copas y un taxi a mi casa quedan en mi memoria.-

Mon!

IMG-20150520-WA0081

Comunicador de profesión, vividor de vocación y trabajólico por opción.
Desde pequeño he sentido curiosidad e interés por las diversas costumbres y creaciones humanas y naturales, esto me ha llevado dedicar gran parte de mi tiempo en el trabajo que artistas de todas las disciplinas entregan a la sociedad, quizás tanta influencia me ha llevado a desarrollar una irreverencia social y convertirme en un desentendido en vez de un erudito, a veces quisiera que una bomba de inteligencia explotara en mí para hacer juicio pero quizás antes de eso descifren el origen del universo.
  • María Jesús Camus Bidegain

    ¡Excelente historia! jajaja La moda no es siempre glamour, también hay verdulerías, transantiago ¡y vueltas eternas contra el reloj! Que bueno haber compartido uno de esos días contigo, y muchas gracias a Wooow Magazine por ofrecer el concurso <3

    • wooowzine

      =D

  • Gonzalo Morales

    Es bacán leer la experiencia de alguien en este tipo de eventos que no es parte del mundo fashion. Abre las puertas del evento a otro público más aficionado. Súper objetiva la columna, felicidades!

  • Nicolás Orellana

    jajajaj siempre la gente se queja de la organización del evento y yo la vivi el año pasado, pero igual hay cosas que salvan, este año decidí no asistir y quizás me arrepienta, las colecciones de diseñadores locales se ven muy interesantes, en especial la de Paulo Mendez, excelente reseña a nivel primera persona!

  • Carlos Urzúa Carpenter

    Jojojojo no soy para nada glamoroso pero leer tu post me hace pensar que asistir a estos eventos que son interesantes que quizás para algunos son superficiales en innecesarios creo que no es así todo trabajo y esfuerzo es bueno verlo y aplaudirlo felicidades por esos diseñadores que sacaron aplausos a su lindo trabajo y gracias por compartir tu experiencia.

  • Milena Colores

    Que top Kako. Cabe decir que no sonó mi whatsapp con la invitación yo habría sido la mejor compañía jajaja

  • JC

    Muy entretenida experiencia con el Santiago Fashion Week! Me dan muchas ganas de ir el otro año :D

  • Sebastián Tcttcc

    Que bien Cako! y menos mal lograste vencer los atrasos…
    Por cierto, muy entrete tu backstage jaja

  • Pedro Pablo Moreno

    Te felicito por tu entusiasmo y tu relato al contar lo ocurrido durante estas jornadas. Si bien no me siento cercano a este tipo de eventos, lograste que imaginara tu recorrido por este Santiago urbano y lleno de contrastes entre el espacio laboral y el evento mismo. Sin embargo creo que estas semanas de la moda a lo chilensis, le falta su estilo propio y dejar de copiar hasta en el logo a eventos que se realizan en Brasil o en otras partes del Mundo. Gracias por compartir tu experiencia :)

  • Pingback: Maria Smith()

    • Mon

      You’re welcome, we´re very happy you enjoyed it!!!