Ver Logan es hacer un ejercicio de nostalgia

Ver Logan es hacer un ejercicio de nostalgia

Ver Logan es hacer un ejercicio de nostalgia. Es volver al 2000, donde se volvía a apostar por el cine de superhéroes, sin trajes coloridos y con un Hugh Jackman particularmente alto para hacer del salvaje de Wolverine. Una adaptación a medias, que adelantaba lo que serían las cintas de ese momento en adelante; un continuo ‘quiero y no puedo’, que haría pensar que los cómics no se pueden trasladar de buena manera a la gran pantalla.

Por eso la sorpresa es grande, cuando casi 15 años después nos encontramos con un producto redondo, valiente y fiel a lo que esperaríamos de los íconos más grandes del mundo de la historieta. Y con el mismo protagonista.

Wolverine es la novena película de la saga de mutantes y la tercera de Jackman en solitario, que nos presenta un futuro en donde los x-men son solo un distante recuerdo. Logan, que aún se mantiene gracias a su factor curativo, niega de su vida pasada en soledad, hasta que es contactado por una misteriosa mujer. Gracias a ella conocerá a Laura, una pequeña niña con la que emprenderá un viaje lleno de sorpresas y revelaciones.

Si bien la premisa es simple, es suficiente para poner en marcha la cinta. La visión de James Mangold (que repite en dirección) y la madurez de sus personajes, llevan de manera increíble la historia, que es mucho más íntima y cruda a lo que nos tiene acostumbrado el género. Por un lado, si bien la película es violenta – muy violenta, es sólo una parte de lo cansado que está el mundo de nuestros personajes. Las escenas de acción son escasas, pero bien ejecutadas.
Sin embargo, el verdadero peso de la película recae en sus tres personajes principales. Y por eso destaca. No en vano Patrick Stewart (Charles Xavier) y Hugh Jackman llevan representando estos roles durante 17 años. La relación entre sus personajes es auténtica, marcándose escenas que quedan y emocionan en las dos horas que dura la película.

LogansRun

Sin entrar en más detalles de la trama, no me queda más que recomendar mucho la película. Se agradece cuando un producto se nota con cariño, tanto por el respeto que se tiene con el material original, como por lo brillante de su puesta en escena. En muchas secuencias, hasta olvidarán que es un producto de Marvel, y pensarán que están viendo un trabajo de Tarantino.
De la misma manera, la invitación queda tanto para el lector de comic, como para nuevo espectador, ya que la fortaleza de Logan no se basa en lo sorprendente que sean los poderes de nuestro héroe, sino en la robustez de su historia.

Nicolás Perez

nicolas@wooowzine.cl'